Qué no debo hacer ante una orden de desalojo

Recibir una orden de desalojo puede ser una situación muy estresante y preocupante. Sin embargo, es fundamental mantener la calma y actuar de forma responsable para evitar complicaciones legales mayores. Muchas personas, por desconocimiento o frustración, cometen errores que pueden agravar su situación.


No ignorar la orden de desalojo

Aunque la noticia sea difícil de asimilar, ignorar la orden de desalojo nunca es una buena opción. El proceso legal continuará y eventualmente podrían desalojarte forzosamente, lo que puede complicar tus futuros alquileres o incluso afectarte en otros aspectos legales. Lo mejor es enfrentar la situación a tiempo y buscar ayuda legal.


No abandonar la propiedad sin avisar

Salir sin informar puede parecer una solución rápida, pero también puede afectar la forma en que se maneja tu caso y tus derechos. Además, si tienes bienes dentro de la propiedad, debes asegurarte de recuperarlos adecuadamente o de coordinar con el propietario para evitar pérdidas.


No destruir o abandonar propiedades del arrendador

Algunas personas, por frustración, dañan la propiedad o dejan basura y pertenencias en malas condiciones. Esto puede ser usado en tu contra para exigir compensaciones o multas adicionales. Mantener el inmueble en buen estado es clave para evitar problemas legales posteriores.


No discutir o enfrentarte violentamente con el propietario o agentes

Los conflictos verbales o físicos pueden empeorar tu situación. Los arrendadores tienen derecho a hacer valer la orden de desalojo mediante los procedimientos legales correspondientes. Mantén la calma y evita confrontaciones que podrían perjudicarte.


No dejar de buscar asesoría legal

Aunque no puedas pagar un abogado privado, existen organizaciones y clínicas legales gratuitas o de bajo costo que pueden ayudarte a entender tus derechos y opciones. No actuar por falta de información puede llevar a decisiones equivocadas.


No retrasar el proceso sin causa justificada

Si tienes razones válidas para retrasar el desalojo (por ejemplo, problemas de salud, buscar un nuevo lugar para vivir, falta de notificación adecuada), debes presentar estas razones ante la corte. Sin embargo, retrasar el proceso sin fundamento solo prolongará el problema.


No olvidar que hay alternativas

En muchos casos es posible negociar con el arrendador, solicitar prórrogas o encontrar soluciones temporales. No cierres las puertas a la comunicación y a buscar alternativas que beneficien a ambas partes.